The cathedral has a Latin cross basilical plan with three longitudinal aisles, the central one being wider and taller. At the top of this, half-point arched windows open. The union of the lateral ships with the central one is resolved by six large columns (three per side) coniform.

The proportions of the church floor must have been conditioned by the topography of its land. The measures of the central nave are seventy meters in length, thirteen in width and nineteen in height, the side aisles are thirty in length, eight in width and ten and a half in height, the transept is the same height as the central nave by ten wide and fifty three long. The ships are formed by three sections with arcades covered with ribbed vaults.

The meeting of the central nave and the transept was solved with a large octagonal dome on tubes, covered with a ribbed vault with a walkable upper gallery and large windows that illuminate the center of the cathedral.

The head is composed of a large central apse and four smaller semicircular vaults with a sphere, converted into chapels by the illustrious families of the city in medieval times. The first apse of the northern part has disappeared due to the explosion of the powder magazine of the castle of La Suda in 1812 and the second on that side became a sacristy during the fifteenth century. The central apse is preserved in its primitive construction. The next to the south side only retains part of its walls and the last apse is also virtually missing.

The thick cruciform pillars that contain sixteen columns each, are those that support the slabs and formeros arches that in turn support the nerves of the ribbed vaults. The section of these pillars has been justified by its adaptation of the Romanesque structure to the covering of the ships, already with Gothic influence, which made the columns lengthen to the ribs of the cross.

The interior capitals of the columns that support the ogives and the toral arches as well as the separation between the ships and those of the entrance to the head, are profusely sculpted with varied representations: vegetal, geometric, zoomorphic and historized with themes of the Old and New Will. With two differentiated styles, those of the head part are Occitan and the rest of the Lleida school.The first sculptural activity in some historic capitals presents a parallel style to the north of Italy, inspired by the works that Benedetto Antelami had developed in The baptistery of Parma, and related to the figure of Ramón de Bianya, are reliefs with great descriptive sense and figures with great energy, where you can see in their backgrounds the sign of work with trepan, the iconography that represents are biblical scenes together with fantastic animals and plant motifs and are found mainly in the capitals that communicate the transept with the side aisles. From the year 1215, the sculptural works show a less precious technique and with more flat volumetric values ​​and the ornamental representation predominates over the figurative, these themes of composition and technique are related to the capitals of the Tolosano cloister of La Dorada, are these works in the cathedral of Lleida, in the capitals of the upper level of the cruise and the central nave as well as in the capitals of the gallery of the cloister closest to the facade. The most important work within the cathedral of this sculptural workshop was mainly the doors of the Anunciata, dels Fillols and the main one of the temple.

In its interior it conserves important rest of mural paintings and monumental sculpture, although great part of the works of art that it contained were pillaged, after the War of Succession.

Orignal Text:

La catedral presenta una planta basilical de cruz latina con tres naves longitudinales siendo más ancha y alta la central. En la parte superior de esta, se abren ventanales de arcos de medio punto. La unión de las naves laterales con la central está resuelta por seis grandes columnas (tres por costado) coniformes.

Las proporciones de la planta de la iglesia debieron estar condicionadas por la topografía de su terreno. Las medidas de la nave central son de setenta metros de longitud, trece de anchura y diecinueve de altura, las naves laterales tienen treinta de longitud, ocho de anchura y diez y medio de altura, el transepto tiene la misma altura que la nave central por diez de anchura y cincuenta y tres de largo. Las naves están formadas por tres tramos con arcadas cubiertas con bóvedas de crucería.

El encuentro de la nave central y el transepto se solucionó con un gran cimborio octogonal sobre trompas, cubierta con una bóveda de crucería con galería superior transitable y grandes ventanales que iluminan el centro de la catedral.

La cabecera está compuesta por un gran ábside central y cuatro más pequeños semicirculares con bóveda de cuarto de esfera, reconvertidos en capillas por las familias ilustres de la ciudad en época medieval. El primer ábside de la parte norte ha desaparecido por la explosión del polvorín del castillo de la Suda en el año 1812 y el segundo de ese lado se convirtió en sacristía durante el siglo XV. El ábside central se conserva en su construcción primitiva. El siguiente hacia el lado sur únicamente conserva parte de sus muros y el último ábside también se encuentra prácticamente desaparecido.

Los gruesos pilares cruciformes que contienen dieciséis columnas cada uno de ellos, son los que sostienen los arcos fajones y formeros que a su vez sostienen los nervios de las bóvedas de crucería. La sección de estos pilares ha estado justificada por su adaptación de la estructura románica al cubrimiento de las naves, ya con influencia gótica, que hicieron alargar las columnas hasta los nervios de la crucería.

Los capiteles interiores de las columnas que sostienen las ojivas y los arcos torales así como la separación entre las naves y los de la entrada a la cabecera, están profusamente esculpidos con representaciones variadas: vegetales, geométricos, zoomórficos e historiados con temas del Antiguo y Nuevo Testamento. Con dos estilos diferenciados, los de la parte de la cabecera son occitanos y el resto de la escuela leridana.​ La primera actividad escultórica en unos capiteles historiados presentan un estilo paralelo al norte de Italia, inspirado en los trabajos que Benedetto Antelami había desarrollado en el baptisterio de Parma,y relacionados con la figura de Ramón de Bianya, son unos relieves con gran sentido descriptivo y figuras con gran energía, donde se puede ver en sus fondos la señal del trabajo con trépano, la iconografía que representa son escenas bíblicas junto con animales fantásticos y motivos vegetales y se encuentran principalmente en los capiteles que comunican el transepto con las naves laterales. A partir del año 1215, los trabajos escultóricos muestran una técnica menos preciosista y con unos valores volumétricos más planos y predomina la representación ornamental sobre el figurativo, se relacionan estos temas de composición y técnica con los capiteles del claustro tolosano de La Dorada, se encuentran estos trabajos en la catedral de Lérida, en los capiteles del nivel superior del crucero y la nave central así como en los capiteles de la galería del claustro más cercana a la fachada. La obra más importante dentro de la catedral de este taller escultórico fue principalmente las puertas de la Anunciata, dels Fillols y la principal del templo.​
En su interior conserva importantes restos de pinturas murales y de escultura monumental, aunque gran parte de las obras de arte que contenía fueron expoliadas, después de la Guerra de Sucesión.

Interior de la catedral vieja de Lleida by albolm911 via Flickr